El diario del altoaragón. 9-12-2001.

"Jaca, sin perder el norte" expone sus argumentos contra la autovía.

La nueva asociación se presento el viernes ante los vecinos.

 

JACA.- La asociación "Jaca, sin perder el norte" asegura que es necesaria una autovía que acerque al Pirineo, pero sin adentrarse en él para evitar una degradación paisajistica irreversible, procesos de especulación urbanística, y que sea una ruta "para correr y pasar de largo". La asociación, recientemente constituida, se presento el pasado viernes en Jaca ante vecinos de esta ciudad y de los pueblos del valle del Aragón y explico sus razones para oponerse a esta vía de comunicación pero a la vez reivindicar "unas carreteras buenas y seguras", tal y como señalo el presidente de la entidad, Samuel Begué. Para esta organización, el trazado adecuado de la autovía seria el de la antigua carretera N-240, por el puerto de Santa Bárbara (actual A-132), sin necesidad de pasar por Jaca y Sabiñanigo.

"Jaca, sin perder el norte" nace tras los avances administrativos realizados en el proyecto de la autovía, "de forma imprevista y sin apenas tiempo para presentar alegaciones". Afectados por el trazado al noroeste de Jaca decidieron coordinarse en una acción conjunta de oposición al actual proyecto, "que no traería mas prosperidad, sino que supone un nuevo ataque a las bellezas naturales y turísticas de la zona", dijo Begué. Se refirió a que un pueblo incomunicado tarda en desarrollarse, pero ha de ser cada comarca la que determine qué tipo de comunicación considera mas adecuada. Este tipo de obras "lleva inevitablemente destrucción del medio ambiente, y hay que valorar si esto va a ser para lograr mayor riqueza y si se va a superar esta pérdida. Hay que tenerlo claro antes porque se trata de construcciones irreversibles", explico, y se refirió al testimonio dado por una representante de los Alpes en el Simposio del Transporte de Jaca, quien resumió el mito del desarrollo como una concesión al lobby carretero. La autovía fue calificada por el presidente de la asociación como "una cicatriz en el paisaje" de muchos kilómetros de longitud y muchos metros de anchura, que aislaría a los pueblos, lo contrario que "una carretera segura y tranquila, abierta, que invite a detenerse y a disfrutar del turismo rural", que no deje las fincas incomunicadas ni al ganado sin campo abierto.

En la presentación, intervino un afectado, Adrián Aisa, quien expuso que la autovía no tiene las finalidades de dar servicio a centros de distribución ni a industrias, pero va a afectar al turismo y a las formas de vida tradicionales. Afirmo que la futura comarca es el foro adecuado para debatir quémodelo de desarrollo se busca.

 

 


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