En cuanto a este Eje (compuesto por la
N-240 y la N-260), su consecución es una de las principales
reivindicaciones de esta Asociación desde su fundación, puesto que se
trata de una vía de comunicación fundamental para la vertebración del
territorio en el Pirineo Aragonés. En ese sentido se han llevado a cabo
diversas iniciativas.
La última de ellas ha sido la aprobación de una
moción en la Comisión Ejecutiva de ADELPA, que ha sido remitida a todos
los Diputados aragoneses al Congreso, a la vez que se les ha solicitado la
tengan en cuenta a la hora de introducir enmiendas al Proyecto de Ley de
Presupuestos Generales para el 2001, que impliquen unas dotaciones
presupuestarias que posibiliten el avance definitivo en la ejecución de
este Eje viario.
El texto de la moción es el que sigue a
continuación:
MOCIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE ENTIDADES LOCALES DEL PIRINEO
ARAGONES (ADELPA) RELATIVA AL EJE TRANSPIRENAICO
"El Pirineoes el territorio de Aragón, con más
posibilidades de desarollo." "El Pirineo debe
ser la zona de Aragón donde antes se recupere el crecimiento
demográfico." "El Pirineo es una zona
privilegiada por la naturaleza."
Estas y otras frases parecidas adornan
cualquier descripción del Pirineo, así como cualquier discurso que tenga
como motivo esta zona de Aragón e intenciones halagadoras.
Pero a pesar de estas y otras afirmaciones
positivas relativas a nuestro entorno, la realidad es que seguimos sin ver
ese tan anunciado desarrollo ni por supuesto esa recuperación demográfica
que posibilite una mayor estabilidad poblacional y todavía ni atisbamos en
el horizonte el tan necesario relanzamiento económico en todos los
sectores económicos de actividad, y no sólo en el sector turístico, cuyo
monocultivo es peligroso, insostenible y además insuficiente por sí solo
para lograr una generación de riqueza y empleo de suficiente entidad como
para la consecución de los dos objetivos antes citados y que deben
constituir el progreso de nuestro territorio: desarrollo sostenible
y crecimiento poblacional.
Muchas y de diversa índole, son
las causas que originan este retraso en el inicio de un desarrollo que
parece siempre inmediato y anunciado por todos, pero entre todas ellas,
sin duda aparece como una de las principales la carencia de adecuadas
comunicaciones.
Uno de los objetivos que con más
interés ha perseguido la Asociación de Entidades Locales del Pirineo
Aragonés (ADELPA), integrada por los 92 Ayuntamientos y por las 10
Mancomunidades del Pirineo de Aragón desde su fundación, ha sido el ver
concluido el Eje Transpirenaico (N-240 y N-260) a su paso por la Comunidad
Autónoma aragonesa, debido a la importancia tanto estratégica como
económica que este eje tiene para Aragón en general y para el Pirineo en
particular.
Y todo ello con la paradoja
de que habiendo sacrificado el Pirineo aragonés buena parte de su
territorio y de su población a lo largo del último siglo, para la
construcción de otro tipo de infraestructuras como son las obras de
regulación hidráulica, no se ha aprovechado por parte del Estado la
oportunidad que suponía la mejora de las infraestructuras viarias, como
instrumento de desarrollo para atajar esas afecciones
negativas.
Así, pese a los casi continuos
anuncios de impulso a la financiación de este Eje que se han ido
sucediendo en los últimos años, y a valorar positivamente el desbloqueo
del tramos Aínsa-Campo, las previsiones de los Presupuestos Generales del
Estado para los años 1999 y 2000 han resultado decepcionantes e
insuficientes, mostrando asimismo una inexplicable diferencia con lo que
sucede en el caso de este mismo Eje carretero, por ejemplo a su paso por
las Comunidades Autónomas catalana y navarra.
Es hora pues de seguir demandando
algo a lo que las gentes de esta tierra tenemos derecho, pero esta vez con
renovado rigor y exigencia y con el convencimiento de que ahora con la
mejora de la situación económica y las expectativas de crecimiento que
todos estamos intuyendo, es el momento idóneo, quizás el último antes de
que una nueva crisis demográfica anule completamente la posibilidad de
recuperación, para abordar con seriedad y sin falsas y gratuitas promesas,
la conclusión de este Eje que posibilitará unas comunicaciones normales,
no sólo con las Comunidades Autónomas limítrofes, sino también entre los
propios valles y comarcas del Pirineo Aragonés.
Por todo ello, la Comisión
Ejecutiva de ADELPA en reunión mantenida el día 14 de Julio de 2000 en la
localidad de Seira, decide solicitar al Ministerio de Fomento lo
siguiente:
1º Retomar de
inmediato los estudios, proyectos y trámites oportunos para la ejecución
total y prioritaria del Eje Transpirenaico (N-240 y N-260) a su paso por
la Comunidad Autónoma de Aragón, concretamente los tramos Yesa - Yebra
de Basa, Yebra de Basa - Fiscal, Fiscal - Túnel de Balupor, Campo -
Castejón de Sos, y Castejón de Sos - provincia de Lérida, incluyendo
ya en los presupuestos del año 2001 partidas presupuestarias suficientes
para poder iniciar las obras sin paralizaciones hasta la conclusión de las
mismas.
2º Mejorar las
restantes infraestructuras viarias que conectan con el Eje Transpirenaico
y que se encuentren pendientes en el Pirineo Aragonés, con especial
referencia a la N-230, en el tramo Arén-Pont de Suert, cuyo proyecto de
acondicionamiento se encuentra desde hace años paralizado por razones
desconocidas.
3º En la ejecución de
estos ejes viarios, así como cualquier otra infraestructura viaria
proyectada en el Pirineo, debe contemplarse el máximo respeto al medio
ambiente y al entorno natural, teniendo en cuenta que se trata de una zona
de montaña de incuestionable valor ecológico, paisajístico y natural, en
cuyo respeto y conservación no pueden escatimarse inversiones.
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